Temas‎ > ‎

Economía y Finanzas

Ante el evidente empeoramiento de la situación económica del país, las nuevas administraciones estatales y municipales deben estar atentas a enfrentar con una política pública innovadora los retos que se avecinan.

En su último informe sobre la economía mundial para el 2011, el Fondo Monetario Internacional (FMI) adopta una posición pesimista, que incluso recortó sus proyecciones de crecimiento mundial.

Estas previsiones pesimistas se deben en principio a que "Estados Unidos se encuentra en una situación en la que el sector privado no puede lanzar la economía más allá del 2% de crecimiento". Y además se subraya que los motivos son tres: la crisis inmobiliaria sigue ahí, los bancos no dan créditos a las empresas, y el final de los planes de reactivación y las políticas restrictivas en Europa.

El pesimismo que contagia a los mexicanos sobre la marcha de la economía es lógico y explicable: las cosas no han salido bien y desde hace mucho los resultados son mediocres.

Poco crecimiento, baja creación de empleos, pérdida de competitividad y, como si fuera poco, un desastroso 2009, con la peor caída del PIB en décadas. Así como una "muy incipiente y frágil, supuesta recuperación" en el 2010. Que sólo es proclamada por el gobierno federal, pero refutada por las familias, los trabajadores y los empresarios.

Si bien, es cierto que se perdieron menos empleos de los que pudieron haberse perdido y también es verdad que -hasta cierto punto- se han controlado los problemas en los créditos personales y familiares. Y también es verídico, que el sistema bancario aún se sostiene en México. Ya que hasta el momento no ha dado un "efecto dominó" en el mercado hipotecario como sucedió muy lamentablemente en el año 1995.

La cruda realidad de la crisis del 2009 es que miles de empresas cerraron ante la falta de demanda y que miles más, desde entonces, se encuentran en "estado de coma", sobreviviendo sólo con la esperanza de que en el 2011 las cosas mejoren.

Y, en efecto, es de esperarse hipotéticamente una tenue e insuficiente mejoría durante el 2011. Incluso menor que la precaria y controvertida disque recuperación experimentada durante el agonizante 2010.

De acuerdo con dudosos análisis, es posible que la economía mexicana crezca 3% en el peor de los casos y 4% en el mejor, lo cual se ve traducido, en ambos casos, en una leve y frágil, creación de nuevas plantas de trabajo.

Con esa tasa de crecimiento las empresas observarán un aumento (aunque insuficiente, para lograr el punto de equilibrio) de la demanda y muchas encontrarán que sus mercados se reaniman de tal manera que se permita una más prolongada sobrevivencia.

Pero sin lugar a dudas en el mejor de los caso estaremos creando la mitad de la demanda requerida y la mitad de la creación de empleos. Por lo tanto, esto significa que por lo pronto, no se crearán todos los empleos que se necesitan. México (dada su estructura poblacional) requiere crear alrededor de un millón y medio de nuevos empleos cada año, para que todos los mexicanos que llegan al mercado de trabajo encuentren una oportunidad.

Por lo tanto, el desempleo y su terrible secuencia de daño social, seguirán creciendo, pero bueno, al fin y al cabo esto no es más que la continuación de la triste historia nacional de los últimos al menos ya 30 años.

 

Comments