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PAN favorecido, por Sergio Sarmiento

posted Feb 21, 2012, 7:30 PM by Elección México   [ updated Feb 21, 2012, 7:30 PM ]

"Es la mayor de las ventajas no tener ninguna ventaja". Henry David Thoreau

Si algo muestran las cifras del monitoreo de noticiarios que ha hecho la UNAM para el IFE, es que a los partidos políticos les conviene tener a varios precandidatos. Esto se refleja en una mayor cobertura de medios de comunicación que, bien aprovechada, puede servir para una mejoría en la popularidad.


Según el monitoreo de precampañas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, realizado entre el 18 de diciembre y el 12 de febrero (las precampañas terminaron el 15), Josefina Vázquez Mota recibió el 25.01 por ciento de los tiempos de radio y televisión, seguida de Ernesto Cordero con 19.70, Enrique Peña Nieto con 18.59, Santiago Creel con 18.37 y Andrés Manuel López Obrador con 18.33 por ciento.

La cobertura fue razonablemente equitativa entre los cinco aspirantes que quedaban vivos en el periodo de precampaña, pero como había tres panistas, un priista y un perredista la cobertura se cargó definitivamente del lado del PAN. Si sumamos los porcentajes de los precandidatos del PAN, nos dan un total de 63.08 por ciento. Y esto es solamente en las coberturas noticiosas. Los precandidatos del PAN también se vieron favorecidos en los tiempos oficiales ya que tuvieron tiempos para promoverse en lo personal mientras que el IFE sólo permitió que el PRI, el Partido Verde y las organizaciones de izquierda tuvieran anuncios genéricos sin nombrar a sus precandidatos.

Si se considera la cobertura noticiosa sobre los partidos, hay un mayor equilibrio que en el caso de los precandidatos, pero sigue favoreciendo claramente al PAN. Según el monitoreo de la UNAM el PAN recibió el 42.25 por ciento de la atención de los noticiarios, el llamado Movimiento Progresista de la izquierda obtuvo el 18.18 por ciento y el PRI 17.75 por ciento.

La conclusión es muy sencilla. Las reglas electorales privilegian a los partidos que tienen varios precandidatos y castigan a aquellos que llegan a acuerdos de unidad. Esto genera un fuerte incentivo para tener a varios precandidatos, aun cuando algunos sean simples paleros. En esta ocasión ni los partidos de izquierda ni el PRI montaron una competencia entre varios precandidatos. En el futuro, si no cambian las reglas del juego, se hará inevitable la simulación. Tendremos a candidatos simplemente testimoniales. Ningún partido podrá darse el lujo de permanecer dos meses fuera del aire mientras sus principales rivales hacen campaña y ocupan tiempos de medios.

Independientemente de las reglas electorales, es claro que el priista Enrique Peña Nieto ha hecho un menor esfuerzo por tener presencia en los medios. Sus actos públicos han sido contados. Aprovechó el periodo para ir al Foro Económico de Davos, lo cual le dio otro tipo de proyección pero lo alejó de alguna manera de los reflectores nacionales. Andrés Manuel López Obrador, en cambio, ha tenido actos constantes de campaña, a pesar de la prohibición expresa de la ley y del Tribunal, sobre la base de una autorización emitida por el IFE.

Me imagino que Peña Nieto busca reducir su presencia pública en este momento en parte porque ya tiene una ventaja muy importante sobre sus principales rivales y en parte también porque su presentación en la Feria del Libro de Guadalajara le resultó costosa. La moderada pérdida que ha tenido Peña Nieto en la intención de voto en los últimos meses es quizá inevitable para un candidato que llegó a la precampaña con una ventaja enorme frente a sus rivales, pero una ausencia prolongada de los medios de comunicación podría al final resultar complicada. Si bien su ventaja ha sido muy fuerte hasta ahora, la competencia real apenas va a empezar.

Por Sergio Sarmiento, Periódico Reforma, 21 de Febrero del 2012

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