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México: Sociedad de Clase Media, Pobre No Más, Desarrollado Aún No

posted Jan 31, 2012, 9:30 PM by Elección México   [ updated Feb 1, 2012, 9:47 PM ]

Leer el estudio completo (en inglés)

Las clases sociales se definen generalmente en función a criterios tales como la propiedad, la riqueza, educación, ocupación u origen social. Algunas teorías económicas establecen la clase social en función del lugar que cada persona ocupa en el proceso de producción. Algunas sociedades giran en torno a las diferencias de clase, mientras otras sociedades ignoran su existencia. Algunos crean organizaciones políticas y partidistas en torno a las clases sociales, además de usar otros mecanismos para cruzar deliberadamente las líneas sociales que los separan. Por ejemplo, en Inglaterra, los partidos Laborista y Conservador están originalmente organizados en torno a una clase social, mientras que en los Estados Unidos, los partidos Republicano y Demócrata no están directamente vinculados con los estratos sociales, sino que están divididos por las diferencias culturales y regionales.

El concepto de clase media es difícil de establecer y complejo de entender. Desde una perspectiva marxista, la definición de la clase social está en el proceso productivo (propietarios de los medios de producción en comparación con los trabajadores), la noción de "clase media", es deplorativa en cierta medida. 

Aún así, las clases medias de casi todas las sociedades modernas y desarrolladas, tienen una característica en común: los que forman parte de la clase media ganan lo suficiente para vivir en un entorno urbano y quieren mejorar sistemáticamente su posición social y económica. Por lo menos en un sentido coloquial, la definición de una persona de clase media tiene que ver con un cierto nivel de independencia económica, incluso si una persona tiene poca influencia política o social. El concepto de clase media es elástica, ya que incluye a las personas con niveles de ingresos muy distintos. El término abarca profesionales, empresarios, burócratas, académicos y otros trabajadores, los cuales tienen ingresos suficientes para vivir.

Un hogar de clase media en México es en general una familia que vive en un contexto urbano, aunque no hay ninguna razón para excluir la posibilidad de que los hogares en las zonas rurales también se están dirigiendo en esta dirección. La transformación de un país principalmente rural y pobre en su mayoría hacia uno con menos pobres y más clase media fue posible, en gran parte, gracias a la revolución de las comunicaciones, la mejora del transporte, y los beneficios de la emigración, en particular por las remesas.

Además de la disponibilidad de ingresos suficientes, la clase media mexicana se define por la búsqueda de la movilidad social y el progreso, el empleo (normalmente en el sector de servicios), interés por la cultura, el cine y otras expresiones artísticas como medio de entretenimiento. El alquiler o la propiedad de una casa o apartamento para tu familia, la adición de un segundo piso al hogar, la propiedad de automóviles, o la satisfacción de otras necesidades materiales. Lo mismo sucede con la cantidad de familias que tienen una televisión, acceso a Internet, y la participación en las redes sociales virtuales. De hecho, en la medida en que un país avanza en la era de la información, donde la capacidad de la tecnología y la creatividad juegan un papel fundamental en el  desarrollo, determina en gran medida el tipo de oportunidades de crecimiento y empleo que un número cada vez mayor de personas de clase media puede aspirar.

La definición de la clase media también incluye una visión positiva del mundo, interesados ​​en disfrutar de la vida más allá del día a día, la expectativa de progreso económico sistemático, y la creencia de que la educación es esencial para el desarrollo de los hijos.

La búsqueda de mejores escuelas es una clara demostración de los valores que motivan a la clase media, y explica el notable crecimiento de bajo o ningún costo de los centros educativos para satisfacer esta demanda en México. En la medida en que los padres asocian la educación con éxito en la vida, las semillas de una clase media permanente se siembran y se establece un camino sistemático hacia el progreso.

Para satisfacer esta demanda, ante los cuellos de botella en la expansión de los sistemas de educación pública, el número de establecimientos privados dedicados a los servicios educativos ha crecido de 33.495 según el Censo de 1999 Económico del INEGI, a 44.780 en 2009, lo que representa un aumento del 34%.

El número de personas empleadas en la prestación de estos servicios aumentó un 81%, pasando de 362.015 a 653.736 personas. La expansión de la educación privada es un fenómeno generalizado. Esta expansión ha tenido lugar incluso cuando, por razones demográficas, el número de jóvenes estudiantes está disminuyendo. En resumen, la combinación de más personal y menos estudiantes deben dar lugar a un aumento gradual en la calidad de la educación. Pueden ser difícil de identificar algunos de los factores que caracterizan a la clase media, pero es menos complicado identificar a las personas que se caracterizan por estos factores en términos de política o de consumo.

Para los analistas del mercado, quienes dan importancia a diferenciar los grupos sociales de acuerdo a los parámetros por lo general relacionados con su capacidad de consumo, la clase media puede estar claramente delimitada y subdividida de acuerdo a los patrones de ingreso y consumo. Por difícil que puede ser la definición de la clase media en términos conceptuales, en México la clase media en términos prácticos es visible, y puede ser medida.

 

Transformación hacia una sociedad de clase media

> El aumento del PIB per cápita se traduce en una mejor calidad de vida y esperanza de vida para los mexicanos.

> A pesar de la pobreza generalizada que existe, México ya no es considerado un país pobre.

> La elección presidencial de 2006 provocó un alza en las transferencias en especie a la población de menores ingresos, lo que podría distorsionar las estadísticas de pobreza.

> La existencia de más personas en edad laboral es propicio para el desarrollo y la acumulación de riqueza.

> Hoy, los mexicanos reciben más y mejor educación que sus padres.

> Se ha transitado desde una sociedad estructuralmente pobre a una población capaz de transformar su calidad de vida.

> Cambios en los patrones de consumo han transformado a México de una sociedad desafiada por la desnutrición a una con problemas de obesidad.

> El gasto total en salud entre los sectores públicos y privado se ha triplicado en 18 años.

> Una porción cada vez mayor de mexicanos es propietario de su casa.

> La calidad de la vivienda ha mejorado, actualmente el 60% de los mexicanos viven en hogares con tres o más dormitorios.

> El acceso al crédito se ha incrementado, aumentando la capacidad de los mexicanos para comprar automóviles.

> El poder de adquisición ha aumentado, provocando cambios en los estilos de vida y los patrones de consumo.

> El uso de teléfonos celulares e Internet ha crecido en la última década.

> Hoy, el 65% de los mexicanos viaja fuera de su ciudad por lo menos una vez al año.

 

Conclusiones

Los dos argumentos centrales de este libro son, en primer lugar, que México se ha convertido en una sociedad de clase media, aunque todavía en una fase precaria, ha sido transformado en todos los frentes, y en segundo lugar, que no hay nada más importante para México que el futuro de su desarrollo y estabilidad para fortalecer y ampliar su clase media, especialmente ahora, cuando la situación económica mundial y nacional han cambiado los patrones de crecimiento y desalentado las expectativas sobre el futuro.

En tales circunstancias, la pregunta pertinente debe ser: ¿qué debe hacer la sociedad para ayudar a avanzar y convertirse en una nación de clase media?

Es importante reconocer que a pesar de las apariencias e independientemente de la actual crisis económica mundial, no hay duda de que los diversos segmentos de la población mexicana han experimentado sustanciales mejoras económicas en los últimos años (a pesar de que la brecha entre ricos y pobres persiste). Los últimos 15 años de estabilidad económica y la coyuntura demográfica han hecho posible el crecimiento de la clase media, tal como sucedió en la década de 1950 y 60. En el segundo capítulo de este libro se muestra cómo esto ha tenido lugar y por qué el proceso mexicano ha sido diferente, sobre todo porque (aunque este fenómeno no es exclusivo de México) el crecimiento de la clase media tiene más que ver con los ingresos combinados de una familia y no con el empleo o salario de un solo individuo.

La estabilidad económica de México y el crecimiento de la clase media se debe, en esencia, a cuatro factores que se han descrito. En primer lugar es la caída de las tasas de fecundidad y la reducción de la tasa de dependencia: el número de niños y personas mayores dependientes de la fuerza laboral.

En segundo lugar está la estrategia macroeconómica dedicada específicamente a lograr la estabilidad, es decir, un modesto déficit fiscal y una política monetaria destinada a combatir la inflación. No es casualidad que el denominador común entre las dos grandes épocas de crecimiento de la clase media en México (1950 y '60, y desde aproximadamente 1995 hasta la actualidad) ha sido la estabilidad económica y financiera, aun cuando las tasas de crecimiento económico no hayan sido espectaculares.

El tercer factor es la apertura económica y la eliminación de barreras a la inversión y el comercio. Por supuesto, estas medidas no se han utilizado lo suficiente como para alcanzar altos niveles de crecimiento económico, pero el papel importante y trascendental que desempeñan en la fabricación de bienes y servicios fundamentales para la clase media no debe ser subestimado. El cuarto factor tiene que ver con la importante expansión de los servicios de educación, salud, así como los programas de reducción de la pobreza.

En este contexto de progreso económico y social, el mayor desafío de la clase media mexicana radica en la crisis económica que ha afectado al mundo y de cierta manera a la economía nacional. El riesgo es doble: en primer lugar, las familias que ya han alcanzado un estatus de clase media podrían perder su capacidad para mantenerse ahí, y en segundo lugar, la falta general de crecimiento económico limita las oportunidades y movilidad social, que se traduce en un estancamiento generalizado y, en consecuencia, menores posibilidades de las familias para unirse a la clase media de México.

El reto, como se ha descrito, no es sólo la prevenir la erosión de la incipiente clase media, sino más bien la creación de condiciones que sirvan como una plataforma para apoyar su crecimiento. Esa oportunidad podría materializarse si, como parte de la estrategia del Gobierno se eliminan los principales obstáculos para el crecimiento. Esto podría servir no sólo para acelerar la recuperación económica, sino también para allanar el camino a una mayor productividad y movilidad social.

Al considerar la manera de consolidar la clase media, hay que entender la dinámica de la transformación de la producción de bienes y servicios y especialmente los medios para agregar valor en la economía mundial actual. Esto significa el fortalecimiento de los factores que se han mencionado: aprovechar el bono demográfico, mantener la estabilidad macroeconómica, ampliar la apertura y la competencia en todos los sectores económicos, y revolucionar los sistemas de educación y salud para satisfacer las necesidades y las expectativas de los ciudadanos del país.

En este año del bicentenario de la independencia de México, vale la pena preguntarse si el país está alcanzando la madurez a sus 200 años de antigüedad. La respuesta está en su capacidad para convertirse en un país de clase media. Las condiciones en el 2010 son mucho mejores que en 1810 o 1910, gracias a la democracia (aunque imperfecta), a una economía más competitiva  (a pesar de los monopolios en algunos sectores), el bono demográfico que representa una oportunidad única para lograr un desarrollo auténtico, y sin lugar a dudas, una mayoría de la población en la clase media, a pesar de que muchos analistas y políticos se rehúsen a reconocerlo.




Por Luis de la Calle y Luis Rubio, Wilson Center, Enero del 2012

México: Sociedad de Clase Media, Pobre No Más, Desarrollado Aún No


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